14 octubre 2020

La corrupci車n es criminal e inmoral, y representa la m芍xima traici車n a la confianza p迆blica.

Es a迆n m芍s perjudicial en tiempos de crisis, como est芍 ocurriendo ahora en el mundo con la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19).

La respuesta al virus est芍 creando nuevas oportunidades para explotar la supervisi車n d谷bil y la transparencia inadecuada, desviando recursos que deb赤an estar destinados a personas que se encuentran en su momento de mayor necesidad.

Los Gobiernos pueden actuar apresuradamente, sin hacer las debidas comprobaciones sobre los proveedores o sin determinar precios justos.

Los comerciantes sin escr迆pulos venden productos deficientes, como respiradores defectuosos, pruebas mal fabricadas o medicamentos falsificados.

Y la connivencia entre quienes controlan las cadenas de suministro ha dado lugar a que algunos bienes muy necesarios tengan unos costos escandalosos, lo cual causa desviaciones en el mercado y deja a muchas personas sin posibilidad de acceder a tratamientos vitales.

Tenemos que trabajar juntos para poner fin a esos robos y a esa explotaci車n adoptando medidas dr芍sticas para poner fin a los flujos financieros il赤citos y los para赤sos fiscales, abordando los intereses particulares que se benefician del secretismo y la corrupci車n y ejerciendo la m芍xima vigilancia sobre la forma en que se gastan los recursos a nivel nacional.

Juntos, tenemos que crear sin demora unos sistemas m芍s s車lidos para la rendici車n de cuentas, la transparencia y la integridad.

Tenemos que hacer que los l赤deres rindan cuentas.

Los empresarios tienen que actuar con responsabilidad.

Es esencial contar con un espacio c赤vico din芍mico, con acceso abierto a la informaci車n.

Asimismo, debemos proteger los derechos de quienes denuncian las fechor赤as y reconocer su valor.

Los avances tecnol車gicos pueden ayudar a aumentar la transparencia y a controlar mejor las adquisiciones de suministros m谷dicos.

Los 車rganos de lucha contra la corrupci車n necesitan m芍s apoyo y empoderamiento.

Las propias Naciones Unidas siguen dando prioridad a la transparencia y la rendici車n de cuentas, tanto dentro como fuera del contexto de la respuesta a la COVID-19.

Para muchas personas de todas las regiones, la corrupci車n es desde hace tiempo una fuente de desconfianza e indignaci車n contra sus l赤deres y gobiernos.

Pero la corrupci車n en tiempos de la COVID-19 podr赤a llegar a socavar gravemente la buena gobernanza en todo el mundo, y a desviarnos a迆n m芍s de nuestro camino hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Insto a todos los gobiernos y a todos los l赤deres a que act迆en con transparencia y responsabilidad, y a que utilicen los instrumentos que ofrece la Convenci車n de las Naciones Unidas contra la Corrupci車n.

Esta es una plaga antigua que est芍 adoptando nuevas formas. Redoblemos nuestra determinaci車n de combatirla.